Continuamos con la vida de Alfonso VIII y su esposa Leonor donde los dejamos al final de la primera parte. Castilla estaba siendo atacada por un triple frente enemigo que venía por otros tantos puntos cardinales: este, sur y oeste.
Eran momentos duros para el reino que terminaba de sufrir una dura derrota en la batalla de Alarcos frente a las huestes musulmanas. Solamente el buen hacer diplomático tanto del rey, como de la reina conseguirá no solo aguantar este duro revés, sino resurgir con más fuerza para convertirse, como veremos, en el reino más poderoso de los cinco peninsulares.




