Mostrando entradas con la etiqueta El Plantío. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Plantío. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de julio de 2021

¡Al agua, patos!


Cuando llega el verano y el calor una de las mejores maneras de combatirlo es dándose un baño en las frías aguas de nuestros ríos, embalses o piscinas.
Debía de ser tan popular bañarse en el Arlanzón allá por el siglo XIX que el alcalde Policarpo Casado dictó un bando en 1862 prohibiendo los baños en el Arlanzón para “evitar los males que resultan contra el decoro público”. AD-396-45 
Nuestro río con sus presas y “trampones” era utilizado por los burgaleses y veraneantes en espera de la construcción de las ansiadas piscinas municipales.
En la actualidad nuestra ciudad cuenta con varias piscinas en distintos barrios, pero ¿sabíais que aunque hubo varios intentos de construir piscinas municipales desde el año 1934, las primeras piscinas, las de El Plantío, no se inauguraron hasta 1969? Te lo contamos.

domingo, 14 de septiembre de 2014

El "cincuentón"

Campo de fútbol de El Plantío, 1970Todo equipo o club deportivo sueña con tener su propio estadio. Un escenario que contemple los grandes triunfos, que se identifique además con la ciudad y que congregue a gentes de cualquier ideología o creencia. Para los hinchas de un equipo es el campo de sus sueños.
El Plantío, pretendió ser ese campo de sueños para la ciudad de Burgos. Inaugurado en septiembre de 1964 fue alabado por todos los periódicos y expertos de la época que lo calificaban de extraordinario y como uno de los mejores de España. Hoy, cincuenta años después, se nos antoja que esa afirmación ya no es ni de lejos aplicable al estadio que hoy sobrevive, a pesar de ciertas reformas realizadas. Hace tiempo que no vive las glorias de acoger a un equipo en Primera División y los sueños se han congelado, quizá, en los fríos días de cualquier invierno burgalés vivido en sus gradas.

lunes, 18 de agosto de 2014

El día del sol negro

Eclipse solar total en Burgos 1905El 30 de agosto de 1905 Burgos se convirtió en el centro de atención del mundo, al ser señalado por los científicos, junto con Soria, como el lugar desde el que mejor iba a poder contemplarse el eclipse total de sol, visible únicamente en España. Según los cálculos, el fenómeno tendría una duración de tres minutos cuarenta y dos segundos, lapso de tiempo que a ojos del común de los mortales parece insignificante, pero que para los expertos era todo lo contrario.