El Curpillos o Corpus Chico es la fiesta burgalesa más genuina.
No se celebra en ninguna otra parte de España ni del mundo.
Parece que sus orígenes están en la celebración de la victoria de las huestes
cristianas sobre las musulmanas en la batalla de las Navas de Tolosa en 1212, pero la primera fecha que se conoce de su celebración es la del 22 de mayo de 1331, después de la institución de la solemne fiesta del Corpus, bajo el reinado de Alfonso XI. Y
desde esa fecha hasta nuestros días no ha dejado de celebrarse en el barrio de
Las Huelgas esta peculiar fiesta que reúne a las máximas autoridades militares,
religiosas y civiles y, por supuesto, a todo el pueblo burgalés, que
ve en ella una de sus señas de identidad.
