viernes, 13 de noviembre de 2015

Burgos en la guerra de las Comunidades de Castilla o Donde dije digo, digo Diego. Segunda Parte

En la primera parte dedicada a la guerra de las Comunidades habíamos dejado a toda Castilla levantada en armas desde junio de 1520. Los sublevados, conocidos como comuneros, habían depuesto a las autoridades y habían reducido al mínimo el poder real.  
Burgos, tras un primer momento de duda, se había sumado a la revuelta y cuando la dejamos, en la primera parte, estaba en plena ebullición revolucionaria con la gente echada a la calle y la ciudad en llamas. Pero esta unidad en la lucha era solo un espejismo. Los combatientes representaban a las clases medias, al llamado tercer estado, no al grueso de la población. Y dentro de ellas había una notable diferencia de intereses entre los habitantes del centro y los de la periferia de Castilla. Por esta razón los comuneros no presentaron un frente unido y mientras algunas poblaciones se unieron desde el principio permaneciendo fieles hasta el final, otras, como Burgos, se separaron pronto o se negaron a adherirse.Y esta desunión resultó fatal porque sin un ejército poderoso, las deserciones en sus filas hicieron fuertes a las huestes realistas que terminaron por aplastar la revolución. 

miércoles, 28 de octubre de 2015

Burgos en la guerra de las Comunidades de Castilla o Donde dije digo, digo Diego. Parte I



En TVE y en horario de máxima audiencia se está emitiendo la serie Carlos, Rey emperador. Y nosotros, aprovechando esta tesitura, hemos querido mostrar al mundo a través de las redes sociales el rico patrimonio que custodiamos sobre esta época, con el fin de acercar al gran público la labor que realizamos en los archivos.
Revisando esta documentación para ir presentándola en Twiter, hemos comprobado que la referente a las Comunidades de Castilla era muy rica y que nuestro predecesor, el archivero Anselmo Salvá –cronista de la ciudad– había escrito un libro sobre ellas basándose casi exclusivamente en la documentación de nuestro archivo. 
Y como en la citada serie de televisión este tema ha sido tratado muy por encima y el caso burgalés mucho más, nos hemos propuesto escribir sobre ello apoyándonos principalmente en los estudios de Salvá y en los propios documentos.

jueves, 23 de julio de 2015

La larga cabalgada de la estatua del Cid

Lo más normal sería dedicar una entrada a uno de nuestros personajes más ilustres y legendarios: El Cid Campeador. Sin embargo no va a ser así y no es porque queramos ser originales, sino porque ahora se cumplen 60 años de la colocación de su famosa estatua ecuestre y hemos creído conveniente recordarlo aquí. Cualquier persona que haya visitado nuestra ciudad sabe que uno de sus iconos es la estatua del Cid que preside la Plaza de Mio Cid con sus 9 m de altura. Pero lo que pocos conocen son todos los hechos acontecidos desde que se inicia su construcción hasta que se celebra su inauguración el 23 de julio de 1955.  

viernes, 3 de julio de 2015

La pareja más bailada

Cumpliendo la promesa hecha en la pasada entrega, continuamos con esos personajes burgaleses que animan y dan color a nuestras fiestas.
En esta ocasión nos ocuparemos de las gigantillas, como se les denominaba antaño o los gigantillos como más comúnmente se les llama hoy.
Ya sabes, pasa y descubre algunos de sus secretos y curiosidades que quizá no conozcas.

viernes, 26 de junio de 2015

¡Alajú, alajú, gigantones!

Hace un año hicimos la promesa, en este mismo lugar, de hablar de esos personajes tan típicamente burgaleses que acompañan, animan y dan color a los acontecimientos destacados y a las fiestas mayores de la ciudad. Y como lo prometido debe cumplirse, dedicaremos las siguientes entradas a los gigantones, a los gigantillos, danzantes, tetines, maceros, timbaleros y demás personajes burgaleses.Si eres de esta ciudad o si has estado en ella en alguna de sus fiestas los habrás visto por las calles realizando con salero castellano sus bailes, y si no, ahora los conocerás.

Pasa y descubre algo más sobre estos simpáticos personajes, apreciados y queridos  desde tiempos inmemoriales por cualquier burgalés que se precie.